Una oda escrita por Lupita JH

Desque que crecí en tu vientre, en un instante fue una bendición saber que tú eras mi madre.

El color rojo de tu corazón me robó mi atención y supe eras una mujer hermosa por dentro y por fuera.

Tu voz fue la primera voz que susurró mi nombre y tu mano fue la primera mano que rozó mi piel.

Siempre percibí tu ternura aún estando en tu vientre y siempre supe que me amabas antes de nacer.

El dolor, las lágrimas, y lo que tú pasaste para haber podido darme una vida jamás se comparara con lo que yo traté de hacer para ti.

Cuando tú no tenías mucho para darme siempre supiste dármelo todo.

Ningún amor jamás se comparara al tuyo, TE AMO incondicionalmente mamá.

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